En otros partidos no les había salido del todo mal, pero ante el Sporting los inventos de Mourinho terminaron con gran parte de las opciones del Madrid en Liga. Los extravagantes movimientos en la recta final del partido decidieron el partido.
La derrota ante el Sporting no fue casual; a las bajas de Xabi,
Marcelo, Cristiano y Benzema, se sumaron los cambios, nada afortunados esta vez, de Mourinho durante el partido. Primero, quitando a Granero (supuesto canalizador del juego blanco) y después, despoblando la banda derecha con la reubicación de Ramos. Por ahí llego el gol visitante.
Fue en el minuto 78, cuando una subida del lateral zurdo José
Ángel por la banda derecha terminó con el pase atrás a
Miguel De las Cuevas y el consiguiente gol. Ese flanco había quedado totalmente desasistido con la re-ubicación de Sergio
Ramos como extremo derecho, tras la entrada de
Pepe y Canales al campo por Arbeloa y Di María, respectivamente.
En otras ocasiones, Mourinho ya había comentado que adelantar la posición del sevillano podía ser un recurso para los partidos que se les pusieran cuesta arriba, pero lo cierto es que el cambio llegó con 0-0 en el marcador. Algo que todavía resulta más extraño si tenemos en cuenta que en el banquillo Mou tenía a Juan Carlos y Juanfran, dos extremos puros del Castilla.
La salida de Granero, que dejó el campo en el minuto 56, fijó a Higuaín y Adebayor en la delantera, pero privó al equipo de presencia en la zona de creación, toda vez que a Özil le tocó desempeñarse en la banda derecha. Eso sí, el canterano no había disputado precisamente su mejor encuentro, y además tanto Higuaín como Adebayor tuvieron ocasiones claras para marcar.
Al terminar el encuentro, sin embargo, el técnico luso se justificó: "Si este partido hoy si yo lo quiero empatar cero a cero...lo empato. Y el martes (contra el Tottenham) si quiero empatar a cero...empato, y sería buen resultado".